¡Los Huskies abren el marcador! Rouen se impone en el partido inaugural, una victoria que, en definitiva, encaja perfectamente con los pronósticos. Las estadísticas hablaban por sí solas: ventaja de local para los normandos, mientras que Montpellier llegaba con el viaje en las piernas.

El entrenador Becquey no titubeó: le devolvió la pelota a su as JFL, Thibault Mercadier. Y el lanzador respondió presente, firmando una obra maestra de nueve entradas completas, más de 130 lanzamientos y solo dos pequeñas brechas concedidas. Seis strikeouts en el marcador y una serenidad implacable, bien respaldado por los hits contundentes de sus compañeros.
Por el otro lado, los Barracudas solo encontraron una grieta, en la quinta entrada. Tim Smith no encontró la solución, ni siquiera cambiando dos veces de lanzador, para silenciar los bateadores normandos. Vera, Ozanich y Quinonez se turnaron en el montículo para Montpellier, pero cada uno terminó sufriendo los embates de los bateadores rivales. Demasiado poco, demasiado tarde: la defensa de Rouen encadenó doble plays, sofocando el ataque del sur. Resultado final: 5-2.

Y sin embargo, la diferencia sigue siendo estrecha. Trece hits para cinco puntos por parte de los Huskies, siete hits para dos puntos por parte de los Barracudas… la diferencia es tenue, casi frágil. A este ritmo, todo puede cambiar de un partido a otro. Al mirarlo bien, dos hombres llevaron todo el ataque y la defensa de Rouen: Logan Flood con 5/5 y 4 RBI y en el montículo Thibault Mercadier.

¿Qué sigue?
Una segunda ronda que se anuncia candente. Montpellier habrá recargado las baterías después de una noche más tranquila y deberá alinear seis entradas de lanzadores JFL. Basta decir que la rabia en el estómago estará presente para igualar antes de regresar a sus tierras la próxima semana. Pero Rouen, impulsado por su manada y su público, no tiene ninguna intención de soltar el trozo. Cabe destacar que del lado de Rouen, faltará un lanzador, Kenny Esposito, que regresó a los USA.
Ya se siente: este duelo se escribirá en un hilo. La final está destinada a ser un verdadero maratón, y el segundo fin de semana de tres partidos promete deleitarnos.





