¡Sin duda, esta es la exclamación que mejor resume este segundo fin de semana de semifinales!

En Veyrassy

Montpellier, en casa, es casi inexpugnable. El sábado, el tercer partido solo confirmó esta impresión: victoria por diez puntos de diferencia. Como en el primer fin de semana, los Boucaniers nunca encontraron las armas para contrarrestar a unos Barracudas sobrevoltados.
Es cierto que la ausencia de Matéo Pierre, un jugador clave, y de Pablo Ossandon, el entrenador, en los dos primeros partidos en La Rochelle podía dejar pensar en una explicación. Pero reducir la diferencia a dos individualidades sería olvidar lo esencial: esta temporada, Montpellier es fuerte, muy fuerte. Seguro, potente, regular… y La Rochelle sale por la puerta pequeña.
En Pierre-Rolland

En Rouen, el guión parecía escrito de antemano, y Toulouse lo sabía bien. La remontada esperada de los Huskies no tenía nada de montaña infranqueable, sino más bien de una colina ardua pero a su alcance. Las ventajas estaban de su lado: jugar en casa, obligar a los toulousanos a cruzar Francia en un contexto de transportes complicados, y sobre todo, capitalizar sobre una profundidad de pitching claramente superior.
El cálculo era simple: ganar los dos primeros partidos, y el tercero debía caer lógicamente en su escarcela. Sobre el papel, este sábado ya estaba programado para Rouen. Toulouse podía esperar su comodín el domingo por la mañana, pero los Huskies no dejaron ninguna apertura. Demasiado fuertes, ellos también, durante todo el fin de semana.
¿La continuación? Un retorno detallado sobre estas semifinales, antes de un estado de la situación completo de las fuerzas en presencia entre los dos mejores de la temporada regular que se encuentran para la gran final que comenzará en Rouen el 6 de septiembre.
👉 Y no olviden el concurso: tienen hasta el viernes 5 de septiembre, a medianoche, para participar.






