El equipo de béisbol de Cuba es uno de los mejores del mundo. Varios veces campeón olímpico, ha aprovechado ese estatus para promover los valores de este deporte nacional en Cuba.
Sin embargo, recientemente en Florida, en el torneo de clasificación para los próximos Juegos Olímpicos de Tokio, el equipo de Cuba no se clasificó. Es un drama nacional, una vergüenza para el cuerpo técnico y los jugadores.
Tanto es así que cuatro de ellos no regresaron al país, eligiendo el exilio, también atraídos por las luces de la vida estadounidense. Por supuesto, no es la primera vez que esto ocurre, al igual que el exiliado más famoso: Aroldis Chapman, lanzador estrella de los Yankees, quien aprovechó un torneo en Holanda para exiliarse.
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