Al revisar el balance de 2024, persistía una impresión: la de un béisbol y sóftbol francés que volvían a respirar tímidamente, sin por ello desatar el entusiasmo que normalmente se asocia a una verdadera dinámica de progreso. El año 2025 solo prolongó esta sensación mixta.
En el plano deportivo, el escenario es ahora bien conocido. El regreso a la cima de los eternos habituales — Saint-Raphaël y Rouen — tranquiliza tanto como aburre. Mientras tanto, las decepciones han sido numerosas para los equipos de Francia: dos de cada tres no han estado a la altura, ya sea en béisbol masculino, femenino, salvo en béisbol5. Un balance severo, atenuado sin embargo por el brillo de algunas individualidades que destacan lejos del Hexágono.

Pues es a menudo en el extranjero donde se alimenta la esperanza. La progresión destacada de Mathias Lacombe con los White Sox, la firma de Ernesto Martinez con los Yankees — y su compromiso con el equipo nacional cubano para la próxima World Baseball Classic, que podría alejarlo definitivamente de la camiseta azul — o incluso el draft histórico de Melissa Mayeux en un campeonato profesional femenino en Estados Unidos, son tantas señales positivas. Trayectorias individuales que interrogan, pero que también demuestran que el talento francés existe.
Queda la pregunta central, aquella que divide y anima debates y comentarios: ¿el nivel del béisbol y sóftbol francés está realmente en una curva ascendente?
Algunos partidos, por la calidad de los dobles juegos, la repetición de los golpes sólidos o la intensidad propuesta, invitan al optimismo. Otros, en cambio, enfrían los ánimos: bullpens agotados mucho antes del noveno inning, plantillas diezmadas durante los desplazamientos, diferencias de nivel demasiado visibles. Las reacciones de los lectores y las redes sociales lo confirman: los puntos de vista son tajantes. Pero todos convergen hacia una interrogación común: ¿cuándo el béisbol y sóftbol francés saldrán finalmente de la sombra para encontrar su zona de luz en su propio país?

Por el lado federal, el año 2025 habrá estado marcado por una transición interna importante. La salida del Director Técnico Nacional, Stéphen Lesfargues, actúa el fin de un ciclo. El reclutamiento de su sucesor se espera ahora con impaciencia. En cambio, pocos elementos han filtrado del lado de la presidencia y el secretariado. Una entrevista televisiva con el presidente, inicialmente prevista, no ha podido ser organizada por razones de salud, dejando en suspenso los intercambios sobre el balance y las perspectivas. Si la creación de la División 3, para su primera temporada, puede ser considerada como un punto positivo, la falta recurrente de comunicación sobre la visión y el proyecto federal aparece aún más clamorosa este año. Al revisar las once newsletters mensuales publicadas en el año, difícil encontrar materia para entusiasmarse o percibir los contornos de un proyecto estructurante en gestación. Esperemos que la asamblea general prevista a finales del primer trimestre de 2026 aporte finalmente los esclarecimientos esperados.

El año 2026 se anuncia, sin embargo, denso. El campeonato de División 1 reanudará en abril con el regreso del PUC París, en detrimento de Metz. Las retransmisiones deberían, esperemos, continuar su ascenso en calidad y regularidad. Los Juegos Olímpicos de la Juventud en Dakar ofrecerán una bella vitrina, con la ambición de un podio para el equipo de Francia junior de béisbol5. Rouen y Savigny llevarán los colores franceses en las copas de Europa. El sóftbol, finalmente, parece prometido a un plato más nutrido, tanto en hombres como en mujeres.
Tantas citas nacionales e internacionales sobre las que tendremos la ocasión de volver a hablar desde el comienzo del año.
Todo el equipo de Baseball TV France les desea un excelente año 2026. ⚾
Créditos fotográficos: F.Volpato




