La temporada 2025 acaba de cerrar su ciclo, llevándose consigo su cuota de victorias, decepciones y costumbres bien arraigadas. En los terrenos hexagonales, poco suspense: Rouen y Saint-Raphaël han dominado una vez más sus respectivos campeonatos, fieles a su estatus de pesos pesados del béisbol y el sóftbol francés.
El PUC, proclamado campeón de División 2, volverá a la élite el próximo año, relegando a los Cometz de Metz a una temporada de arrepentimientos y amargura.
En el ámbito internacional, la luz vino del sur: los Comanches de Saint-Raphaël lograron un triplete histórico — Challenge, Campeonato y Copa de Europa — y dominaron una de las principales competiciones europeas de sóftbol. Montpellier se adjudicó un merecido podio, mientras que Rouen y Évry tuvieron dificultades para imponerse fuera de nuestras fronteras.

Azules en baja forma
En cuanto a los equipos nacionales, el balance es más amargo.
Los Azules del béisbol senior terminan en una dolorosa 12ª posición, sin la más mínima victoria — un rendimiento que ha hecho rugir las redes sociales. En el caso de las femeninas, Francia abandona su trono europeo, cayendo a la tercera posición de una competición que dominaba desde su creación.
En resumen, un año sin brillo, a imagen de un cielo otoñal: gris, sin tormenta ni destello de genialidad.
Campeonatos bien organizados, pero sin aliento nuevo
Nada que objetar sobre la organización: los campeonatos se han desarrollado sin mayores contratiempos, salvo las habituales polémicas de arbitraje y descalificaciones tumultuosas.
Pero en el fondo, la sensación general es la de una temporada insulsa, sin visión de futuro. Las gradas carecen de fervor, los aficionados de chispas, y los proyectos estructurantes se hacen esperar.
Hubo un tiempo en que soñábamos con un centro nacional en la región parisina, donde se debatía apasionadamente sobre la presencia del béisbol-sóftbol en los Juegos de París 2024. Hoy, estas esperanzas parecen lejanas. La clasificación para Los Ángeles 2028 parece casi inalcanzable.
Talentos en el extranjero que mantienen la llama

Afortunadamente, algunos destellos individuales mantienen viva la llama del béisbol francés.
Mathias Lacombe, autor de una temporada deslumbrante con los White Sox, ha entrado en la lista de los novatos del año, promesa de un futuro radiante en el montículo.
Mathis Meurant y Eduardo Martinez también han brillado, este último firmando una buena temporada en Minor League con los Brewers. Por último, Jordan Ouanyou se ha unido a la organización de los Reds de Cincinnati.
Éxitos valiosos, aunque aún demasiado raros para alimentar duraderamente las columnas de la prensa nacional.
Comunicación: un ligero temblor
En el plano mediático, los progresos son tímidos pero reales.
Un reportaje MLB sobre los Huskies de Rouen ha puesto un foco de atención bienvenido en el béisbol francés. Y con 13 artículos en L’Équipe este año (de los cuales tres dedicados al béisbol hexagonal), uno se atreve a esperar un renacimiento del interés.
Los clubes y la federación exploran las herramientas de inteligencia artificial para animar sus redes sociales: visuales cuidadas, textos impactantes… a veces exitosos, a menudo perfectibles.
En cuanto a las retransmisiones, los progresos son notables: la final del Challenge de Francia de Sóftbol Femenino incluso ha encontrado su lugar en Sport en France.
Un primer grupo de trabajo se ha constituido para estructurar estas captaciones, prueba de que las mentalidades evolucionan, lentamente pero con seguridad.

2026 en el punto de mira
La próxima temporada se presenta como un año de transición.
Entre los cambios: un refuerzo de las normas JFL en las Divisiones 1 y 2 (y su extensión a la D3), una fusión de los grupos en la D2 de béisbol, y un reagrupamiento de las divisiones en sóftbol masculino.
Ajustes técnicos que no revolucionarán el panorama, pero que demuestran una voluntad de evolución.
En el plano continental, la WBSC Europa, apoyada por la WBSC mundial, estructura ahora su desarrollo alrededor de dos ejes:
- el desarrollo de los atletas, con nuevas líneas de subvenciones y ayudas,
- la gestión y promoción de los deportes, a través del apoyo a las infraestructuras y la comunicación.
Espero que Francia sepa aprovechar estas oportunidades para impulsar proyectos ambiciosos y estructurantes.
Mientras tanto, a la espera de un nuevo impulso
Al cerrar esta temporada 2025, un hecho se impone: el béisbol y el sóftbol francés carecen menos de talento que de aliento colectivo.
El juego se mantiene, los clubes trabajan, los voluntarios se involucran. Pero, ¿dónde están los proyectos que hacen soñar, aquellos que reavivan la pasión y proyectan nuestros deportes hacia el futuro?
Solo queda esperar que, entre bastidores, los elegidos federales preparen este impulso visionario — aquel que volverá a dar ganas, a todos, de tomar el bate y seguir creyendo.




