Regresa el 7 de febrero este año. Fue la inspiración en 2018 de Daniel WESTON, nacido en Australia pero jugador del equipo nacional de Alemania, crear una competición con el mismo principio que la del fútbol, donde el campeón de cada país enfrentaría a otros campeones nacionales. Como el Cricket es un deporte poco conocido en Europa, uno de los objetivos era hacerlo más visible. Para ello, Weston trabajó con profesionales del fútbol para crear un producto visible en streaming.
Objetivo cumplido, pues la calidad del streaming de la primera edición, en España en 2019, fue elogiada. La ECL despertó el entusiasmo de los periodistas deportivos y supo atraer a internautas de 120 países, con 140 millones de visitas.
Luego llegó el Covid, obligando a Weston a cancelar el torneo en 2020 y 2021, cuando ya había convencido a países prominentes del cricket europeo como Inglaterra, Escocia e Irlanda para que se inscribieran en 2019. Lo que prometía más atención mediática y un nivel de juego más alto.
Lejos de quedarse con los brazos cruzados, contactó a más federaciones europeas y casi triplicó el tamaño del torneo. Pues el segundo objetivo declarado era revitalizar los campeonatos domésticos dándoles una razón más para querer ser: clasificarse para la Champions League.

En 2018 eran 8 países (Alemania, Dinamarca, España, Francia, Italia, Países Bajos, Rumanía y Rusia). En pocos días serán 29 países y 30 equipos, pues el ganador del primer torneo, el campeón neerlandés VOC Rotterdam, volverá a defender su título.
¿Y Francia en todo esto? Seremos representados de nuevo por Dreux CC, club de Eure-et-Loir, pero que juega en Île-de-France. Club estrella de la Super Liga, campeón de Francia en tres ocasiones, con jugadores en la selección francesa, tiene 60 licenciados y 4 equipos, y se jacta, no sin razón, de tener «el campo más bonito de Francia». En 2019, tras dos derrotas en este torneo, contra los campeones neerlandeses y daneses (Rotterdam y Svanholm), lograron la victoria frente a los campeones de Rumanía y Rusia (Cluj y San Petersburgo). Lo que no les permitió clasificarse para las semifinales, pero podían marcharse con la cabeza alta, pues Rotterdam y Svanholm eran los favoritos del torneo. El club alemán SG Findorff, finalista contra el VOC, fue la sorpresa de la ECL 2019, mostrando un ascenso en el cricket en Alemania, mientras que los campeonatos danés e italiano son más antiguos y sus selecciones nacionales mejor clasificadas, sacudiendo y renovando la jerarquía del cricket en Europa.
Esta vez están en un grupo A donde será un desafío frente a los campeones ingleses y daneses, pero los campeones austriacos, finlandeses y luxemburgueses deberían estar a su alcance.
Este torneo, en un formato espectacular poco usado, el T10 (10 series por equipo comparado con las 20 series en T20), a veces da la ilusión a los fans fuera de nuestro continente de que el cricket aquí es profesional. Al contrario, por el momento es un deporte amateur desconocido para el gran público y que lucha por tener campos. Sin embargo, la ECL es un evento bandera que muestra que, desde Finlandia hasta Grecia, pasando por España y Croacia, se juega al cricket en Europa.
¡Viva la Champions League del Cricket, y ánimo Dreux Cricket Club! Nuestros campeones juegan a las 15h contra los Austrian Cricket Tigers este lunes 7 de febrero.
James Worstead





