¡Qué brisa fresca para el béisbol francés! Mientras la Federación Francesa de Béisbol y Sóftbol celebra un siglo de competición en la cima, la llegada de esta nueva identidad visual suena como un golpe de bate perfectamente ajustado: limpio, potente y resueltamente orientado hacia el futuro.
Porque sí, la historia es hermosa. Si la federación nace en 1924, solo hay que esperar dos años para ver el primer campeonato de la élite. En 2026, la División 1 celebra, por tanto, sus 100 años de existencia. Pero cuidado con los atajos: el béisbol no llega a Francia en esa época. Ya se practica, impulsado por apasionados, pero aún sin estructura federal. Los curiosos podrán sumergirse en esta épica desconocida a través del sitio Historia olvidada de un deporte desconocido.
Volvamos a 1927: el club parisino del Ranelag se adjudica el primer título de campeón de Francia. Una formación hoy desaparecida… antes de renacer, hace un poco más de cuatro años, gracias a la determinación de unos apasionados del guante y la pelota. El campeonato, por su parte, atraviesa las décadas, con algunas zonas de sombra — una pausa en 1929 vinculada a la crisis económica, luego un agujero en los archivos entre 1935 y 1954.
Al reanudarse, se instala una dinastía: el Paris Université Club (PUC). Con 22 títulos, sigue dominando hoy el palmarés. A pesar de nuevas interrupciones entre 1956 y 1962, la competición revive, viendo emerger plazas fuertes como Niza o Charenton. Luego, en los años 90, un nuevo rostro del béisbol francés se afirma: Montpellier Barracudas, Savigny Lions… antes de que el siglo XXI consagre el ascenso de los Huskies de Rouen. Estos últimos se preparan, de hecho, para apuntar a un 20º título en 2026, pisando los talones de un PUC recién regresado entre la élite.
Y como símbolo, la federación ha elegido este centenario para revelar una identidad visual completamente nueva para sus campeonatos. Una renovación global, desplegada desde la División 1 hasta la División 3, sin olvidar el sóftbol masculino y femenino. Al mando de esta creación: Lucas Arrighi, licenciado apasionado, que firma un trabajo a la vez moderno, dinámico y profundamente arraigado en la cultura del béisbol.
Para recordarlo, aquí está el antiguo logo.

Una identidad visual que golpea fuerte
Gráficamente, estos nuevos logos juegan la carta de la eficacia y el impacto. En ellos se encuentra una construcción depurada, centrada en líneas tensas y formas geométricas que evocan inmediatamente la velocidad y la precisión del juego. Las declinaciones por división y disciplina testimonian una coherencia global notable: cada logo posee su propia identidad al tiempo que se inscribe en una familia gráfica fuerte y reconocible.
Por último, cabe señalar que el logo de la División 1 lucirá a lo largo de esta temporada 2026 la mención especial del centenario — un guiño a la historia antes de dejar paso, a partir del año que viene, a una versión depurada. Una transición perfectamente dominada, a imagen de este deporte que nunca ha dejado de avanzar.
¡Esperamos que los logos de los desafíos de Francia también sigan este golpe de juventud!

